Lo que los cuidadores necesitan saber para cuidar mejor, con calma y conocimiento.

Cuidar a una persona con demencia es un acto profundo de amor. A lo largo del camino aparecen cambios físicos y neurológicos que no siempre son evidentes, pero que influyen directamente en la salud. Uno de ellos es el riesgo de neumonía, especialmente en etapas moderadas y avanzadas de la enfermedad.

Hablar de neumonía no significa anticipar lo peor, sino comprender los riesgos reales, aprender a prevenirlos y saber cómo actuar a tiempo. La información, cuando es clara y basada en ciencia, se convierte en una herramienta de tranquilidad.